Divagando es una obra abstracta que invita a dejarse llevar por el pensamiento libre y la intuición. A través de una composición fluida de tonos coral, rosa, melocotón, blanco y destellos dorados, la pieza evoca el movimiento constante de las ideas, los recuerdos y las emociones cuando la mente se desplaza sin un destino concreto.
Las formas orgánicas se expanden sobre el lienzo como corrientes de pensamiento que se cruzan, se transforman y encuentran nuevos caminos, creando una sensación de ligereza, energía y contemplación.