Obra en acrílico sobre lienzo de 100×140.
Predominan los blancos con sombras sobre los que resaltan tonos azules y mostaza.
La textura se distribuye por todo el lienzo con especial énfasis en los puntos de atención.
Una obra atemporal que combina a la perfección en salones en tonos neutro.
Acrílico Texturas Acuarela